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Ética y comunicación

Aumento de soportes

Ideonomia

11

Feb

2016

Nuestra profesión, marcada por el espectacular aumento de soportes y formas de publicidad y/o propaganda, sigue siendo un concepto amado y odiado a la vez.

Esta contradicción preocupante, tiene sus raíces en una leyenda urbana, que es ver la comunicación como algo sin escrúpulos y que puede ayudar a ese político a sofocar un escándalo financiero, o crear una necesidad inexistente, que no reposa en intereses legítimos y sÍ en convicciones espúreas, usando medios “independientes” o herramientas como mínimo cuestionables.

La manipulación, el desvío, las cortinas de humo… son conceptos que algunos agentes advenedizos (sólo son algunos casos) con intereses económicos, usan ocasionalmente.

En Internet (también otros medios), pero éste es menos previsible, se usan argucias, que en algunos casos, han sobrepasado los principios éticos, una generación de “publicistas y comunicadores” se han saltado muchos de los principios éticos de esta profesión, demasiado vilipendiada.

Más que nunca es necesario reafirmar los valores de nuestra profesión y replantear la finalidad de nuestro negocio, para demostrar su impacto positivo en la sociedad y su evolución frente a unos desafíos muy preocupantes.

El comunicador tiene una responsabilidad y debe respetar a todos los participantes, dando sentido a la relación de forma ética y responsable.

Nuestro papel, es más que nunca, apoyar a marcas y empresas en la comunicación, usando la innovación en los medios y su aplicación acertada.

No olvidemos que los mensajes de las empresas e instituciones también han convertido a los receptores/usuarios, que están cada vez más informados y conectados, en auténticos jueces de la realidad que contamos, por ello un valor en esta era digital, que ahora vivimos, es la mayor claridad y transparencia frente a intentos de manipulación.

Los canales de Televisión e Internet, y cada uno de los soportes que aparecen, nos otorgan posibilidades infinitas, por ello debemos aprovechar nuestros conocimientos técnicos, con el fin de dominar el flujo de información y las interacciones de las webs, blogs, redes sociales, para mejorar la imagen de nuestro negocio.

Seamos éticos en nuestro comportamiento y recuperemos normas deontológicas que nunca debimos perder.